domingo, 16 de marzo de 2014

bienvenida a tu dulce despertar

Tengo puestas a las t.A.T.u. a todo volumen en el ordenador en lo que cualquier otro día podría haber sido una de mis autoproclamadas sesiones de "viva el rollo bollo", pero hoy es distinto, hoy sé que es el gran día, el día en que por fin te voy a tener delante y voy a saber si realmente soy capaz de llevar a cabo todo lo que mi mente calenturienta ha estado imaginando que te hacía en sueños, duchándome o poniéndome mi tanga preferido. Tantas fantasías que quiero cumplir y tantas dudas que se pasean por mi cabecita... "all the things she said..." ¿seré capaz de mirarla a la cara o como cuando me suele pasar agacharé la cabeza y no seré capaz de levantarla? "run into my head..." lo que no voy a consentir es que te vayas sin haberte dado al menos un beso, que con Jenni y Erika en su día no le dí importancia, pero de hace un tiempo a aquí, por tu culpa, me pica la curiosidad de si me habría gustado... Joder, ¡qué imbécil fui! Si lo hubiera hecho, como fue el primer impulso que tuve, al menos sabría si me gusta este rollo o no, si soy hetero, o bisexual, o qué cojones soy yo. Una y mil veces he soñado que le echaba coraje y rozaba los labios de Jenni y la locura se desataba en ese baño... Pero se quedará en eso, en un sueño, y eso me pasa por gilipollas y por rajada. ¿Y si...? No, si me siento incómoda sé que me entenderás y que no volveremos a tocar el tema, pero por probar no pierdo nada. Además, ¡qué coño! En esta vida tienes que arrepentirte de lo que no haces, así que voy a fantasear un poquito más contigo mientras llamas para decirme que has llegado y no, a ver si así me relajo un poco, que de los nervios estoy tensando demasiado la espalda y empieza a dolerme. Estoy deseando que llegues y los segundos parece que no quieran pasar... Buff, me estoy poniendo histérica yo sola. Son las 3 y hasta las 5 más o menos no creo que estés como muy cerca a unos 20 kilómetros así que me voy a pintar un poco, que quiero que me veas perfecta y que tengas tantas ganas de comerme como dices. Mmmmmmmmmm, sólo de imaginarte rozando mis labios un escalofrío recorre mi espalda y mi sexo empieza a prepararse para que hagas con él todo lo que quieras.
A la mierda las rusas, tengo mono de heavy metal y "mi" Leo Jiménez me espera en el móvil, lo cual me viene bastante bien porque así Javi puede meterse un rato en el portátil, aunque me encantaría que estuviera metido en otro sitio, pero paso de decirle nada, que luego me dice que soy una pesada. "Tendrás a tu hombre..." ya tengo los ojos perfilados y la primera capa de rimmel dada, voy a vestirme que si no me vas a pillar con el culo al aire y no es plan. "De padre canel... Taata, ¡¡tata Nora!!" Vale, WhatsApp tuyo: "espero que tengas tantas ganas de que te coma como yo de comerte a tí, preciosa... ;)". Cómo sabes calentar el ambiente, cabrona. Tengo ganas de que me comas, tengo ganas de probar esos labios tuyos preciosos y tengo ganas de hacer todo lo que se me pase por la cabeza contigo y con Javi. Toma respuesta. "Tú ve preparándote, que esta noche te vamos a hacer tocar el cielo con las manos, te voy a comer enterita..." Mierda, me he puesto nerviosa y me he dado en la espinilla con la media por tu culpa. María, como me sigas calentando en vez de con un vestidito corto y los botines voy en sudadera y deportivas... -.-'. "Vale, vale, ya me callo, perdona... pero solo hasta que estes vestidita, y no lo hagas mucho, que quiero desnudarte con los dientes rapidito". Sí me vas a desnudar, sí, si esto me gusta tanto como creo que me va a gustar...
- Con que te vas a poner sexy para poner cachondilla a María, ¿eh? Qué mala eres.
-Oye, será que para tí no me pongo sexy y guapa. Si te fijaras un poquito más en mí de vez en cuando...-me pone de mala leche cuando se pone así: ¡si me encanta que se le haga la boca agua con un rápido vistazo! Pero bueno, ya estoy acostumbrada.
-Ah, ¿sí? Pues te vas a tener que volver a vestir, porque antes que ella estoy yo que estoy aquí. -dice mientras roza mi cuello arañandome un poco el culo de lo que me está pretando. -Esta noche no me dejarás solito para jugar sólo con ella, ¿no?
-Cari, no te pongas celoso que vamos a jugar los dos y lo sabes. La diferencia es que en vez del típico trío con dos chicas se centran en él y hoy os vais a centrar chico y chica en mí... ¡¡Y ME ENCANTA!!
-Ay, viciosilla, viciosilla, qué peligro tienes...- me dice mientras su mano empieza a juguetear con mi sexo...-Por hoy te dejare que alguien más que yo juegue con mi niña, pero no te acostumbres, ¡eh!
-No, papaaaaaaaahhhmmmmm.
-Bueno, mejor me estoy quieto que sólo falta que te llame estando en plena faena y nos quedemos a medias.

Son exactamente las 4:54 cuando me llega otro WhatsApp tuyo: "prepárate cariño, dentro de 10 minutos vas a empezar a pensar en tu Laura Manzanedo de una manera totalmente distinta, estoy ya en el restaurante que me dijiste, aquí os espero". Ya estás aquí, ¡¡ya estás aquí!!, ¡¡YA ESTÁS AQUIÍ!! El corazón me late a mil por hora y no sé si coger primero el móvil, las llaves de casa o el bolso. Oookiii, en 2 minutos estamos ahí, ve pidiendo un par de cervezas y lo que tú quieras, pero si quieres comida espera a que pongan la bebida y entonces ya pide, que si no los cabrones no te ponen tapa. Ah, vamos de camino ya. te quieroooooooooooooo!!
-Relájate, que te va a dar algo, nena, ni que te fueran a violar.
-Hii, qué majo, madre... Bueno, vamos, que ya me están empezando a temblar las piernas.

Como te he avisado en 2 minutos hemos llegado al bar y es imposible no reconocerte: el pelo super corto, la piel blanca como la leche, la mini de cuadros que te he visto en unas cuantas fotos y una camiseta negra ajustadita que me deja ver parte de esos pechos tuyos que tantas ganas tengo ganas de palpar... uff, ahora mismo te sobaba de pies a cabeza.
-¡Aquí llega la tía más sexy, guapa y maciza del mundo, bombón! ¡Eh, Javi, tío bueno! -Sí, definitivamente eres tú.
-¡Churri! Ven aquí que te voy a pegar un bocao que te voy a sorber hasta los tuetanillos! ¿Cómo estás, cariño? ¿Qué tal el viaje?
-Pues, bueno, hasta que he llegado a Madrid un poco puteada, que el tráfico por allí sabes que es para morirse, pero en cuanto he salido perfecto. Y tu espera, ¿qué tal ha ido?
-¡¡¡MAL!!! Este no ha hecho más que meterse conmigo por culpa de mi impaciencia y de mis nervios.
-Es que es verdad, no por más veces que miraras el móvil iba a llegar antes, impaciente.
-Psse, visto así... Pero bueno, ya has llegado que es lo importante. ¿Has pedido algo ya?
-Si, 3 cervezas, que dicen que por aquí hay un par que están buenísimas.
-Sííííííiíí, la Alhambra está buenísima, ya verás.
-Por cierto, cariño, ¿me acompañas al baño? Es que llevo un par de horas aguantando y como no conozco esto me daba cosa preguntar...
-Nena, que aquí no nos comemos a nadie. Anda, que... Vamos, anda, ¡tira... tira!
-No hagáis cosas raras, ¿eh?
-No, tranquilo, sólo le voy a arrancar un trozo de pantorrilla, jajaja.
-Calla, que aquí se lo creen, nena. -me acerco a tu oreja para que no me oiga nadie- ojo con lo que dices, que aquí a la gente le gusta demasiado hablar...
Vamos al baño, y en cuanto deslizo el cerrojo te abalanzas hacia mí.
-Qué ganas tenía de poder devorarte...
-¡No des voces! Y lo siento cari, pero vas a tener que esperar un poquito, aquí no podemos hacer nada. Estoy deseando dejarte hacer, pero ahora no se puede. No te enfades, por favor.
-No, tranquila, no pasa nada. Pero que sepas que te voy a comer enterita. y... un besito no me negarás, ¿no? Que con los dos besos del saludo me has dejado con la miel en los labios... -me miras fijamente, te acercas a mí y a escasos milímetros de mis labios me susurras -...si mi ama me lo permite.
-Humm, nno sé, no sé... -Sin que te lo esperes me lanzo a tus labios y te doy un pequeño mordisquito en el labio inferior.- ¿Y si el besito se lo doy yo a mi sumisa? Uff, sólo con eso mi entrepierna ya ha empezado a arder, esto va a ser muy divertido.
-Sí, sí, que sea mi ama la que me de un besito, pero pequeñito que así luego la pillo con más ganas. Te acercas un poco más a mí y cuando noto tu aliento en mis labios rozo dulcemente los tuyos.
-Que sepas que estoy deseando meterte la lengua hasta el esófago...
-Y tú que me va a encantar ser tu Laura Manzanedo particular.
-Mmmmmmmmmm, mi Laurita... se me caen las babas.
-¿Ves, cariño? Tú no eres estrictamente hetero, no lo eras antes de conocerme y no lo serás cuando yo me vaya.

Nos tomamos un par de cervezas y decidimos ir al hostal en el que te vas a quedar para dejar tus cosas y que te vean un poco, porque lo que es dormir, ahí, como que no vas a hacerlo. Te dan la llave de tu habitación y mientras tú desapareces con la maleta por un pasillo de un color crema muy agradable, Javi y yo te esperamos en la puerta fumándose él un cigarro.
-¿No habréis hecho nada en el lavabo?
-Pues claro que hemos hecho: hemos entrado, nos hemos bajado la ropa, hemos hecho pis, nos la hemos subido, nos hemos lavado las manos y hemos salido. ¿Por?
-No, no, digo, ¡a ver si ya habíais calentado motores!
-No que no estaba la cosa en condiciones.
-Tranquilo, Javi, que no me he comido a Nora... aún.

Nos vamos a tomar un par de cervezas más y nos vamos a cenar, que aunque por esta zona con 3 cervezas estés cenado yo tengo hambre, y ¡qué coño! que me quiero beber por lo menos un par de copas, como mínimo, para envalentonarme para lo que se va a venir. Mientras cenamos nosotras nos metemos con Dani y Javi disfruta viéndonos hablar como si nos conociéramos de toda la vida y riéndose al escucharnos despellejar a Rebeca. Nos tomamos un par de copas y cuando ya empieza a costarme vocalizar decidimos que va siendo hora de ir al grano así que nos vamos a la navecita que tenemos en el campo para pasar allí la noche y devorarnos, sin que nadie salga "vivo" de esta situación. Llegamos y aunque a Javi le cuesta un poco abrir la puerta entramos y te llevo de la mano a la pequeña habitación en la que tenemos una cama de matrimonio siempre preparada para lo que pueda pasar. En cuanto la ves me miras, sonríes acercándote a mí, rodeas mi cuello con tus brazos y con una sonrisa maliciosa dices:
-Cariño, bienvenida a tu dulce despertar.
No me da tiempo a decir nada, porque cuando quiero darme cuenta te has lanzado a mis labios y los estás devorando. Noto como tu lengua pelea con mis dientes y la mía también quiere saborear, así que se dirige a su encuentro. Me besas apasionadamente y yo te devuelvo cada uno de los besos que me estás regalando y cada vez quiero más, quiero que sigas besándome, quiero que me desnudes, quiero que roces la parte más privada de mi cuerpo, quiero rozar tu cuerpo y que me hagas tocar el séptimo cielo con las manos. Quiero que Javi y tú os aliéis para hacerme experimentar el mayor de los placeres. Mientras nuestros labios se saborean y nuestras lenguas pelean entre ellas una de tus manos baja rozando mi clavícula hasta uno de mis pechos, que tú agarras con fuerza aunque sin llegar a apretar y la otra de desliza por mi espalda hacia mi culo, con un movimiento de arriba a abajo con los dedos y yo me estremezco, sabes cómo calentar el ambiente, pero de verdad. Javi está diciendo algo pero no sé qué; mis oídos no quieren funcionar, se han aliado con mi sexo para que todos mis sentidos se centren en cada una de las sensaciones que me provocas con cada roce, con cada beso que me das a la vez que yo me deleito recorriendo con mis manos toda tu espalda y rozando tu culo deseando que empiece la fiesta. De repente doy un respingo: sin esperarlo una mano golpea mi trasero y se dirige hacia mi entrepierna.
-Sois malas, habéis empezado sin mí, ésta te la guardo.
-Perdona, Javi -dejas de besarme de golpe- la culpa es mia, he sido yo la que me he lanzado, no te enfades con ella. Es que tenía tantas ganas de comérmela que no he podido esperar.
-Bueno, pues ya que habéis empezado, que siga la fiesta, pero los 3, que yo también quiero comerme a mi niña.
-Quieres que nos comamos a la vez a mi ama?
-Primero tendremos que desnudarla...
-¡¡Eh, que yo también quiero despelotar a alguien!!
Yo empiezo a quitarle la camiseta a Javi mientras tú te peleas con las medias, teniendo cuidado de no quitarme el tanga, que de momento quieres que siga puesto y él casi te arranca la camiseta. Al ver como la piel de tus pechos mi sexo arde aún más y me lanzo a quitarle los pantalones mientras te desabrocha la faldita. Nos tumbamos en la cama y él empieza a rozar mis pezones, que enseguida se ponen duros deseando que alguien los lama y los muerda, mientras tú nos miras con cara de deseo.
-Mmmm, ¿ves como estás buenísima? Javi está deseando devorarte.
-Y yo a él... con mi sumisa atadita para que tenga más ganas de hacer ella lo mismo. -Saco unas esposas del bolso y enseñándotelas con mirada pícara no me hace falta decirte lo que quiero que hagas, pero eso no es lo que quiero. Lo que quiero es que hagas lo que yo quiera, cuando yo quiera. -¿Dónde cree que va mi sumisa? Negando con la cabeza te agarro de una muñeca, te pongo una esposa y con la otra te sujeto al cabecero de la cama a la vez que mi lengua recorre tus pezones, que se están poniendo tan duros como los míos.-Y tú, cariño, no te vayas muy lejos y ponle tú la otra esposa.
-¿Que yo qué?
-Que le pongas la otra esposa o te amarro a tí también.
A él le falta tiempo para cumplir mi orden, y en cuanto estás a disposición de lo que quiera hacer contigo empujo a Javi a la cama, me subo encima de él y empiezo a besarle como lo estaba haciendo hace un momento contigo, como si quisiera saborearle hasta el alma. Él me tumba en la cama y empieza a morder mis pechos a la vez que su mano hace que mi interior arda aún más. Con dos dedos juguetea con mi sexo, introduciendo la yema de los dedos y sacándola, volviendo a meterlos y volviendo a sacarlos, preparándome para lo que se avecina. Cojo su instrumento y lo beso poco a poco mirándote de reojo para poder ver tu reacción, cojo un pequeño bote de lubricante que tenía preparado, pongo una gota en la punta y lo lamo como si fuera un helado mientras te oigo gemir. Miro hacia tí y le veo haciendo con tu sexo lo que hace un momento estaba haciendo con el mío. Chico listo, ha pensado en que a tí también hay que calentarte desde un principio. Cuando ve que le he pillado se levanta, me da un azote en el culo y me da un tirón en la pierna de una forma en la que no hace falta que diga nada, sé que está pidiendo que me ponga a 4 patas en la cama. -Mirándola a ella, aprovecha-. Me pongo en posición y cuando empiezo a rozar tu botoncito con la yema de un dedo humedecida con lubricante me penetra con fuerza. Cuanto más me entrego yo a la labor de darte placer, con más fuerza me penetra él. Mi cuerpo se tensa por la mezcla de la excitación que me provoca darte placer y recibirlo yo. Cuando acaba vuelvo a besarle apasionadamente y te suelto las esposas, ha llegado tu turno.
.Cariño, descansa un poquito, que te lo has ganado. -Me lanzo de nuevo a tus labios, que no puedo creerme que me está pasando, pero los echaba de menos. -Y ahora vamos a ver si de verdad me vas a comer o te has estado tirando el farol, cariño.
-Lo vas a poder comprobar, cielo, y te repito, que a partir de esta noche, empezarás a pensar en tu Laura de otra forma.
Te lanzas a lamer mi pecho, pero sólo te centras en uno mientras ofreces a Javi hacer lo propio con el otro y yo sólo puedo derretirme ante tanta excitación. Ufff, esto es muchísimo mejor de lo que yo esperaba... Mi chico sigue dedicado a su labor pero tú bajas rozando con la punta de tu lengua, jugando con ella por mi estómago, poco a poco, y te deslizas hasta mi ingle. Cuando noto que tu lengua se dirige hasta mi sexo intento decirte que si no quieres no estás obligada a que me hagas llegar al orgasmo con esa lengua que tan bien has usado besándome, pero antes de decir "Ma" estás disfrutando de mi botoncito, lamiéndomo, mordisqueándolo... Yo no puedo ser menos, no puedo permitirme ser la única que tiene placer, así que empiezo a introducirte un par de dedos y haciendo con ellos dentro de tí una especie de gancho puedo notar como tú también estás disfrutando, pero me hace sentir mal que tu utilices esa lengua prodigiosa así que aunque nunca me había pasado me dejo llevar por el deseo de hacerte lo mismo. Sigo haciendo que mis dedos te den el mayor de los placeres y con mi lengua intento que tu mayor momento de placer llegue antes, cuando noto que el mío está a punto de llegar. Quiero decírtelo pero de mi garganta lo único que consigue salir son gemidos y a tí te oigo jadear, cada vez más rapido.
-Espera, espera, sé que estás a punto de llegar, así que esto sí que va a ser como yo quiero, ama. -Con el dedo le haces una señal a mi chico para que vuelva a la cama. -Metesela, quiero que se corra con los dos a la vez, pero el orgasmo se lo vas a dar tú, yo quiero disfrutar de este momento besándola.
Hacéis lo que mandas y entre los dos conseguís que tenga el mejor orgasmo de mi vida y yo no tengo fuerzas para más así que me tumbo en la cama destrozada.
-Ahora metesela a ella, y haz lo necesario para que se corra. Vuelvo a besarte mientras ahora eres tú la que disfruta el portento que es mío, sólo mío, pero por una vez quiero compartir y él consigue que te haga gritar como no lo habías hecho en toda la noche.
Acabamos reventados, los 3 tumbados en la cama, yo en medio de los dos, riéndonos y halagando lo que nos ha gustado de los otros 2. Un rato después Javi se queda dormido y nosotras decidimos hacer lo mismo. Me das un beso de buenas noches, me muerdes la oreja y me susurras:
-Esta vez ha sido como tú quieres. La próxima seremos tú y yo solitas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario