sábado, 28 de febrero de 2015

acerca de 50 sombras de Grey

No suelo escribir artículos, ni expresar opiniones personales porque no considero que sea oportuno, pero en este caso, creo que debo dejar plasmada mi opinión. Al fin y al cabo, un blog de literatura erótica es un lugar bastante apropiado para posicionarse en torno a una obra de literatura erótica... En fin, no voy a seguir dando rodeos que pierdo el hilo y voy a ir directa al meollo de la cuestión.

No suelo comentar libros, ni si me parece bien un libro o no, soy partidaria de que para gustos colores, pero ha llegado un punto en el que mi malestar no puede incrementarse sin que llegue a provocar una explosión; por ello por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a romper una lanza en favor de una trilogía: voy a ponerme a favor de la saga "Cincuenta sombras de Grey". Ya estoy más que cansada de escuchar gruñidos de protesta acerca de los libros, y la película, provenientes en su inmensa mayoría de personas que no se han molestado en leer el libro, y es que para criticar, en vez de informarse, es más fácil decir lo primero que se ocurre...

Quiero dejar claro que yo no soy una experta en sadomasoquismo, ni psiquiatra, que sólo hablo desde el punto de vista que me dan mis conocimientos, la información de la que he podido disponer, la que me han proporcionado y situaciones que he experimenrado. Por tanto hablo con cierto conocimiento de causa, pero no soy poseedora de la verdad absoluta, así que partiendo de la base de lo que entiendo, lo que sé, lo que conozco, de haber leído los libros y visto la primera película, gracias a lo cual puedo formar mi propio juicio y argumentarlo.

Pero iremos por partes: la mayor parte de las críticas están encaminadas al tema del BDSM, siglas que cualquiera que no tenga idea de lo referente al tema se eche las manos a la cabeza. ¿Y para qué vamos a dignarnos en preguntarle a San Google, poseedor de la absoluta sabiduría, pudiendo escandalizarnos y colgar el sambenito? Es más fácil, más rápido, y más gratificante... Para empezar, aclararé que el BDSM, siglas de Bondage, Disciplina y Sadismo Masoquismo no consisten simplemente en el concepto de golpear a la persona con la que se lleva a cabo la relación, ni en pisar testículos con zapatos de tacón de aguja embutido/a en una minúscula prenda de cuero. Dentro de esta práctica hay una inmensa gama de prácticas, en las que no es necesario en ningún momento llegar a producir dolor, con lo cual no es ninguna enfermedad psiquiátrica, ninguna parafilia sexual ni conlleva a que quien lo practique sea una persona con un trastorno mental. De hecho, voy a lanzarme a hacer una pregunta: ¿a cuántos de los seres humanos que habitan el planeta les agrada darles a la persona con la que están manteniendo una relación sexual dar algún azote o ser azotado en las nalgas? Señoras y señores, ya pueden escandalizarse con ustedes mismos: eso forma parte del sadomasoquismo sexual; a un nivel sumamente bajo, pero forma parte del sadomasoquismo. Y es que un sabio dijo en una ocasión que un poco de placer puede acarrear un enorme placer. Y sin ir tan lejos, ¿quién no ha experimentado en una relación sexual un poco de dolor al que la única definición posible que podía darle era "me duele, pero me gusta"? ¿Y esa situación en la que no pueden hacer ruido por la razón que sea y la manera de demostrar el orgasmo es clavar las uñas? ¡Oh, sorpresa! ¿Eso les convierte en personas sumisas que se dejan maltratar o en sádicos que disfrutan haciendo sufrir?

Seguimos con la explicación: ante todo ha de quedar claro que antes de empezar una sesión de BDSM es OBLIGATORIO llegar a un consenso entre ambas partes: es decir, entre las personas que vayan a participar, antes de empezar se pacta hasta dónde están dispuestas a llegar, y a partir de ahí se definen los límites infranqueables, que en ningún momento está permitido que se traspasen, y en caso de que la práctica que vaya a llevarse a cabo de establece una palabra de seguridad que en el momento en que se diga supondrá el cese automático de la práctica que se esté llevando a cabo; hay otras formas de definir el nivel de dolor para medirlo sin tener que alcanzar el nivel de la palabra de seguridad: por ejemplo, en el caso de los azotes, se puede decir el nivel de dolor sufrido en una escala del uno al diez, en la que no está permitido, bajo ningún concepto, que el dolor llegue a un nivel 8 sobre 10. ¿El motivo? En contra de lo que se piensa, el fin de la práctica llevada a cabo es el de dar placer, no el de infligir dolor de forma gratuita. por lo tanto, cuando Anastasia Steele admite llevar a cabo las prácticas que se describen en el libro, lo hace VOLUNTARIAMENTE, nadie la obliga, ella decide hacerlo. Así que, por favor, ¿alguien puede explicarme dónde está el sometimiento que supuestamente sufre? Porque yo no lo veo en ninguna parte.

Seguimos con el libro: he llegado a leer que se considera que Anastasia es sometida a violencia de género a manos de Christian... ¿Dónde está esa violencia de género? Que él la obliga a ella a ser sumisa... ¿Se ha molestado quien dice eso en acabar de leer el libro antes de dar semejante muestra de estulticia? Que el libro es machista... ¿La obliga a llevar a cabo determinadas tareas? ¿Le impide trabajar? Sobreprotección hay en el libro para dar y regalar, machismo... no lo creo. Repito: el BDSM parte de la base de un consenso entre las personas que van a estar involucradas, que practican libremente, sin que nadie les obligue, y con el poder en todo momento de parar cuando cualquiera de las dos personas lo considere conveniente. Por cierto, por lo que veo, no se percibe que es la propia Anastasia la que en multitud de ocasiones le pide a Christian que lleve a cabo esa situación de dominación, la cual es ni más ni menos que eso, una situación en la que una de las partes dispone de todo el control de la situación y en la que debe encauzar a la otra.

En fin, no voy a seguir extendiéndome en este tema, porque podría pasarme un día completo explicando el BDSM y todo lo relacionado con él, y lo que centra esta entrada es exponer mi opinión acerca de las críticas, muchas veces, infundadas tanto a los libros que forman la sala como a la primera película visionada en el cine. Recomiendo fervientemente a quien quiera saber de que va la historia, que primero lea los libros y después, con conocimiento de causa, critique todo lo que quiera, y si no está en disposición de hacerlo, por favor, que nos ahorre el tiempo de soportar aguantar tonterías y se guarde su opinión.

Y ya termino de argumentar recomendando fervientemente a quien desee informarse, aunque sólo sea mínimamente de lo que tiene que ver con el mundo del BDSM que le eche un vistazo al programa de cuatro "21 días en el mundo del sadomasoquismo", en el que podrán comprobar que como se diría a un niño asustado, "el león no es tan fiero como lo pintan". Aquí dejo gustosamente el enlace para quien quiera verlo, y si alguien tiene algo que objetar, estaré encantada de debatir: será tan sencillo como que exponga su opinión en un comentario, que con toda amabilidad responderé. http://www.mitele.es/programas-tv/21-dias/temporada-3/programa-20/